¿Cómo criamos “comedores Inteligentes”?

Absolutamente todo lo que nos pasa por la cabeza cuándo pensamos en comida, las actitudes, conductas y sentimientos, puede que sean en un 80% aprendidas desde el momento en que nacemos. La familia y sus costumbres también tienen una relación directa con nuestra manera de relacionarnos con los alimentos, y puede ser de manera constructiva o destructiva. Es esa relación con la comida es la que de alguna manera influye directamente con los hábitos de muchos de nosotros, y a lo largo de nuestra vida la información recibida se convierte en practicas, rituales, y es perpetuada a nuestros hijos.

Es por eso que en el año 2015 en la Universidad de California, gracias al impulso de la Administración Federal, a través del programa de desayunos escolares que inició FL. Michelle Obama  crea un programa piloto que se llama “Smart Eaters” del cuál se derivan diversas actividades integrales centradas en el proceso de reexaminación de los hábitos de las generaciones más jóvenes y que tiene por objetivo reducir o revertir patrones alimenticios que dan consecuentemente el mayor número de enfermedades crónicas en niños y adolescentes derivadas de trastornos alimenticios o por obesidad (aquí) y que derivará en los años siguientes en la crisis del sistema de salud por enfermedades crónicas.

En México es la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (aquí) la que nos muestra precisamente el lugar en dónde nos encontramos regionalmente, y es prioritario las acciones que se lleven a cabo para la misma acción en cadena de revertir el resultado. Es por eso que comencé a través del movimiento “Comedores Inteligentes ” al que me sumé para poder llevar información y poder reeducar en situaciones tan relevantes y de prevalencia en la cultura mexicana y latinoamericana cómo: la reconciliación con el cuerpo, autoimagen e higiene corporal, promoción de alimentos naturales y no productos similares, cuidado del agua y recursos fundamentales, políticas de alimentación auto-sostenible, cocina saludable (clean), compras inteligentes, difusión del ejercicio, actividades al aire libre y manejo de stress.

 Todo esto para poder entender los puntos que convergen en “Comedores Inteligentes” y por supuesto una de los fundamentos es la Alimentación Infantil, para la cuál pedí a una experta nos ayudará a comprender de manera práctica y concisa para nosotras cómo madres y padres de familia podemos ayudar desde nuestra labor a fomentar todos estos cambios, pedir ayuda, informarnos, reeducarnos y entender la relación con la comida cómo algo inherentemente positivo.

Ana Arizmendi es Licenciada en Psicología, Psicoterapeuta, Licenciada en Nutrición, Comunicadora y Activista. Directora del Instituto de Psicología de la Alimentación y Nutrición para la Salud Mental.

13 puntos para Criar “Comedores Inteligentes”  en entrevista con Ana Arizmendi.

1. Confianza. El ser humano desde que nace tiene la capacidad de auto-regular su propia alimentación, un ejemplo es la lactancia materna “a libre demanda” que no es otra cosa que dejar que el propio bebé, en pleno contacto con sus procesos biológicos, decida el momento de pedir alimento mediante el llanto y de marcar el momento de la saciedad, a esto también debemos agregar que justo esta etapa es crucial pues aquí la relación de alimento-emoción en el qué el vinculo materno provee de cuidado y cariño, la capacidad de auto-regulación debería promoverse y cuidarse también en la etapa de alimentación complementaría y durante toda la vida.

2. Respetar y Guiar. La tarea de los padres en etapas tempranas es crucial para construir una buena relación con la comida, pues son la guía al descubrimiento de absolutamente todo lo nuevo, por lo que la tarea es sencilla, respetar el descubrimiento y la prevalencia de los procesos naturales y guiar por el momento y la ocasión, no imposición.

3. No Poner Etiquetas a los Alimentos. Continuando con el punto anterior, muchas veces son los mismos padres o cuidadores los que hacen que el niño conozca un alimento antes siquiera de probarlo, por la etiqueta o definición del adulto, si un alimento es “bueno o malo” o  “engorda” los vincula con etiquetar y agregarle juicio a la alimentación, deberían ser el propio niño a través de su propia experiencia los que comiencen a formarse una imagen de cada alimento. Otro ejemplo es la llamada y mal etiquetada “comida para niños” que no es más que menús y comidas poco saludables y hechas con el fin de ser consumidas y dirigidas hacía la población más fácil de engañar.

4. No Usar los Alimentos como Premio o Castigo. Los niños entienden las acciones cómo un medio de condicionamiento, por el que se pondera el premio o el castigo, decirles cosas cómo: “Si comes todo podrás tener postre” o “Si no te lo terminas te quedarás aquí toda la tarde, solo” únicamente crean emociones condicionantes que desencadenan en emociones indeseadas al rededor de la comida, a las que posteriormente llega la idea de que no importa lo que el niño sienta o desee en el momento, la orden es comer, ignorando sus propias sensaciones biológicas (hambre o saciedad).

5. Proveer a los Niños Herramientas de Auto-regulación. Si desde pequeños damos a nuestros hijos herramientas de auto regulación-emocional ellos podrán ademas de no relacionar la comida con emociones que no pueden controlar, utilizarlas el resto del tiempo cuando las sientan, si el niño está enojado podemos decirle que respire, que se mueva, que brinque, que lo hable, mostrarle que la energía puede canalizarse de diferente maneras, así es muy probable que cuándo la emoción invada, no sea la comida la manera de hacernos sentir mejor.

6. Exposición a los Alimentos. Es muy importante que cómo padres pongamos en practica nuestra PACIENCIA, nuestra tarea cómo guías es exponer el mayor número de veces a nuestros hijos a los alimentos, absolutamente todos, con la guía profesional adecuada, por ejemplo, se recomienda exponerlos a todos los grupos alimenticios (frutas y verduras, granos enteros y leguminosas, semillas, proteínas y grasas) absolutamente todas las veces que sea necesario, y así iniciar el proceso de familiarización con los alimentos, muchas veces son sólo 3 veces las necesarias para que lo toque y coma, a veces son 20, y está bien, recuerda que muchas veces el rechazo tiene que ver con el instinto de sobrevivencia.

7. Cuidar el Discurso. El momento de la alimentación se convierte en un momento en el que la mayoría de las familias además lo usan para la convivencia, cómo punto de reunión y conversación, es este momento en el qué desde bebés los niños deben ser involucrados, sumados y es precisamente aquí en donde debemos cuidar que el momento sea lo más positivo posible, es tan importante cuidar el ejemplo (comer sano, para que el niño coma sano, de otra manera es poco probable) cómo el ambiente del momento, una recomendación es agradecer antes de cada alimento, independientemente de la religión o doctrina, el agradecimiento ayuda a iniciar con un ambiente más armónico éste momento.

8. Cuidar el Discurso al Cuerpo. La autoimagen, la comunicación y relación con nuestro cuerpo también es algo que se aprende, los medios de comunicación tienen mucho que ver en esto, pero lo que escuchamos en casa, lo tiene de sobremanera, si el niño o niña escucha que los padres lidian con “las lonjitas” “la báscula es mi peor enemigo” “No como eso porque engorda” o el típico “estoy a dieta” crea curiosidad y empiezan a moldear su autoimagen, promovamos el agradecimiento al cuerpo por permitirnos correr, saltar, comer o descansar, el cuerpo por su función y el privilegio de estar sanos.

9. Conductas son Síntomas. Cuando los padres vemos en nuestros hijos conductas negativas hacia la comida, cuando la hora de la comida se ha vuelto difícil, cuando lo notamos inquieto, ansioso o con algún tipo de disgusto hacia la comida, debemos entender que las conductas no son el problema, y más bien sean un síntoma de algo más complejo; este tipo de conductas nos tratan de decir algo, es por eso que debemos poner atención a ellas, generalmente la comida tiene una relación con “el hogar” y habría que indagar más acerca de eso, para ayudarlos.

10. Crear Momentos. Como ya mencionamos anteriormente, la comida se trata de crear y recrear conductas positivas, por lo que buscar maneras de crear momentos y experiencias sanas y positivas al rededor de la comida puede reducir la ansiedad que incluso como adultos tenemos, desde el ambiente en el que comemos, hacerlo con amigos o familiares, crear e innovar siempre en positivo.

11. Involucrar los 5 Sentidos. El momento de la comida y como parte de una estrategia para darles a nuestros “comedores inteligentes” en proceso la experiencia completa, debemos comprender que la alimentación involucra en la misma importancia el sentido del gusto, el olfato, la vista, el oido y el tacto, es por eso que algunos niños que comienzan algún tipo de renuencia hacia algunos alimentos; deberemos estar atentos si primero no es algo que está involucrando el procesamiento de información por parte de estos, la comida “crunchy” a algunos niños les molesta, por el ruido que hace, ciertas texturas o olores. Lo que si es altamente recomendable es que hacer de esta experiencia memorablemente sana, debemos ayudar a que su concentración se enfoque en únicamente el momento de la comida, el uso del televisor, radio, demasiados estímulos, no sólo distraen del momento, si no puede ayudar a desconectarnos totalmente de la experiencia de comer y sensación de saciedad.

12. Involucrar a los Niños en la Preparación. Continuando con el punto anterior, la experiencia de la alimentación deberá ser estimulada por los 5 sentidos y también la capacidad creativa, hacerlos parte de la preparación, con tareas sencillas, acorde a su edad y siendo supervisados en todo momento, puede crear un mejor ambiente, ayudarlos a explorar las texturas, olores y sabores, y los hace parte de una convivencia sana.

13. Busca Ayuda. El ultimo punto es, que si tu sientes que está labor con la comida, ha sido de alguna manera complicada, y que tú o tus hijos necesitan guía individualizada, por algún profesional, desde la guía de introducción a la alimentación del lactante hasta una rehabilitación de un adolescente, debes saber que hay profesionales que pueden ayudar y sobretodo entiendas que es algo común y tiene solución.

Si tu cómo Madre o Padre de familia necesitas información acerca de la alimentación de tus hijos o de la tuya misma, recuerda que puedes acudir con profesionales capacitados, en cuanto a los niños es importante que siempre el profesional sea especializado en Pediatría, Nutrición Infantil , Psicoterapia Infantil, Fisiatría, Terapeutas Ocupacionales o de lenguaje y grupos de ayuda, especifica y dirigida para esté grupo de edad. Mis recomendaciones y cómo puedes ponerte en contacto con ellos:

Dra. María Fernanda González, Pediatra especialista en Gastroenterología y Nutrición.

IG: @dra.mafergastropedia

Tel:+52 1 5586767432

Dra. Elisa Patiño Fernandez,  Pediatra Neonatóloga

Tel: +52 1 5541391713

Vitaleza Centro de Nutrición en Maternidad y Pediatría.

@vitalezamyp

Danika Balcazar. Especialista Certificada en Motricidad oral y Terapeuta Habla-Alimentación.

IG:@danika_balcazar

Valeria Lozano, Health Coach, Autora y Activista de Salud “Hábitos para niños”

@habitosmx

@valeritalozano

 En cuanto a la alimentación y hábitos para adultos:

Ana Arizmendí, Licenciada en Psicología, Psicoterapeuta, Licenciada en Nutrición, Comunicadora y Activista.

@anaariz

Podcast: ¿De qué tiene hambre tu vida?

Sisy Garza, Entrenadora de movimiento funcional.

@sisygarza

Ana Cecilia Villareal, Nutrióloga y Fundadora de Vitaleza.

@anacecymx

@vitaleza

Cristina Lima, Especialista en Medicina Funcional y Psicología de la Alimentación.

@limaflacaforever

@ocmarket

Centro de Nutrición y Medicina Funcional de la ciudad de México

@midoctorfuncional

Mindful Eating México, Grupo de Profesionales en Nutrición Consciente.

@mindfuleatingmex

Cesar Gamio, Instructor Destacado de Minfulness.

@cesarga

Malu Cooks, Cocina Saludable.

@malucooks

Shantal Becerril, Nutrición Consciente e Inteligente, Cocina Nutritiva, Mindful eating, Meditación y #comedoresinteligentes México y Latinoamerica.

@coachshantal

Además quiero recomendarte un proyecto para los habitantes de la CDMX, es un programa mensual dirigido a niños y es una gran herramienta para criar “comedores Inteligentes”:

Chícharos Mágicos

@chicharosmagicosmx

Y los platos de silicón ecólogico que pueden ayudarte a porcionar y a presentar por grupos los alimentos de los niños:

Platos con división

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